Este libro fue el primero de Nerea Riesco una bilbaína afincada en Sevilla ganando un premio con él. Es un libro que abusa de prosa explicativa y apenas tiene una docena de comentarios. Está muy bien para aprender lo que fue la colonización, la inquisición y la vida de una mujer en aquellos años. El daño que hizo la iglesia allá por donde iba porque en vez de predicar amor, tolerancia y respeto por la vida humana hicieron verdaderas barbaries en nombre de Dios. Se arrogaron un poder que de divino no tenía absolutamente nada. Por otra parte, la mujer de cierta posición no tenía voluntad, tenía que aceptar lo que su padre ordenase aunque fuese una burrada. Te vendían al mejor postor. Por lo demás el libro está bien, te pone de muy mal humor, pero bien. Como digo me hubiese gustado que fuese con más acción y más fluído pero se deja leer.

