Mostrando entradas con la etiqueta Nueva York. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nueva York. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de febrero de 2013

EL CLUB DE LOS VIERNES, EL CLUB DE LOS VIERNES SE REUNE DE NUEVO Y CELEBRACIÓN EN EL CLUB DE LOS VIERNES(KATE JACOBS)




El club de los viernes de Kate Jacobs

 Georgia Walker es ahora una mujer feliz. Pero las cosas no siempre han sido fáciles para ella. Doce años atrás, cuando estaba embarazada, su novio James la abandonó para irse a vivir a Francia. Pero ahora James ha regresado de Francia para conquistar de nuevo a Georgia y ejercer de padre de su hija ya adolescente… Gracias a los consejos de una buena amiga, Georgia es dueña de una bonita tienda de lanas en Nueva York, donde da también clases de punto y donde se ha creado un curioso club. En efecto, cada viernes, se reúne en el local de Georgia un variopinto grupo de mujeres que, a través de su pasión común por el punto, han desarrollado una fuerte amistad. La laboriosa actividad da pie a que cada mujer dé rienda suelta a sus anhelos, sus pasiones y sus angustias.

El club de los viernes se reúne de nuevo de Kate Jacobs:

Cinco años después del desenlace de El club de los viernes, el círculo de las amigas se sigue reuniendo regularmente para compartir sus secretos, proyectos y anhelos. En la fiesta por el embarazo de Darwin, todas llegan con un pequeño regalo tejido para la futura mamá y se dan cuenta que pueden seguir apoyándose las unas a las otras, a pesar de que las cosas han cambiado mucho. Catherine trata de rehacer su vida tras su divorcio, Lucy anda muy ajetreada con su trabajo de productora de videoclips, al igual que KC en su reciente dedicación a la abogacía. Pero sin duda quien más cambios ha experimentado es Dakota, la hija de Georgia. Con 18 años, estudia en la Universidad de Nueva York, aunque alberga el deseo de dedicarse a la repostería, afición que su padre reprueba. Cuando Lucy recibe una oferta para dirigir un videoclip en Italia durante el verano, le propone a Dakota acompañarla. Anita también desea viajar a Europa para buscar a su hermana, al igual que Catherine que quiere conocer a su proveedor de vinos. De esa manera, por una razón u otra, el Club de los Viernes se reencuentra en Roma, una estancia que se revelará rica en acontecimientos y encuentros inesperados.

Celebración en el club de los viernes de Kate Jacobs:

Se acerca la Navidad y las amigas de El club de los viernes están inmersas en la preparación de las celebraciones. Ya no se ven tan a menudo como antes, pero siguen en contacto. Desde su viaje a Italia hace año y medio, muchas cosas han cambiado. Dakota ha cumplido su sueño y estudia en una escuela de gastronomía. Además, tiene en mente un proyecto nuevo para la tienda de su madre: abrir una cafetería en una parte del local. Peri sigue siendo la encargada de la tienda, pero ahora también diseña bolsos. Durante la celebración del Día de Acción de Gracias, James, el padre de Dakota, sorprende a su hija con una noticia: pasarán las Navidades en Escocia con la familia de Georgia. Allí establecerá una relación muy especial con su abuela Bess.
He leído a gusto esta trilogía, me apetecía hacerlo. Es verdad que el mejor es el primero, luego decae y el tercero es muy pasable, pero necesitaba evadirme, leer algo sin mucho intríngulis y por eso me han gustado. Mis expectativas eran nulas y no me han defraudado.

lunes, 3 de septiembre de 2012

84, CHARING CROSS ROAD (HELENE HANFF)



 Octubre de 1949, Helene Hanff, una joven escritora desconocida, envía una carta desde Nueva York a Marks & Co., la librería situada en el 84 de Charing Cross Road, en Londres. Apasionada, maniática, extravagante y muchas veces sin un duro, la señorita Hanff le reclama al librero Frank Doel volúmenes poco menos que inencontrables que apaciguarán su insaciable sed de descubrimientos. Veinte años más tarde, continúan escribiéndose, y la familiaridad se ha convertido en una intimidad casi amorosa. Esta correspondencia excéntrica y llena de encanto es una pequeña joya que evoca, con infinita delicadeza, el lugar que ocupan en nuestra vida los libros... y las librerías. 84, Charing Cross Road pasó casi inadvertido en el momento de su publicación, pero desde la década de los setenta se ha convertido en un verdadero libro de culto a ambos lados del Atlántico.





Helene Hanff                                                                                                                                                               A la derecha Frank Doel, su esposa Nora y entre ambos sus hijas Sheila y Mary                                                                                                                                                                               Sin embargo yo no había oído hablar de él hasta hace unos días en que ví que alguien escribía maravillas de él.  Helene, a pesar de que dice que no ha ido a la Universidad tiene una cultura en lo referente a libros impresionante. Me ha encantado la ironía de sus escritos reclamando a Frank libros y más libros, como se implica con una gente que no conoce más que por carta hasta paliar sus necesidades, por el racionamiento, tras la II Guerra Mundial en Inglaterra mandándoles paquetes de comida y hasta medias para las chicas.  Es atrevida, generosa, amable con todos, culta, amante de los libros, de las librerías con encanto. Me ha encantado, se lee de un tirón (se me ha hecho corto) y hay que ver cómo ha subido la vida. 2 dólares por un libro raro y ahora es raro que un libro baje de los 20 euros. C'est la vie.

lunes, 27 de agosto de 2012

AHORA Y SIEMPRE (JACK FINNEY)












Simon Morley roza la treintena y trabaja como ilustrador en una agencia publicitaria de Nueva York, ocupación más cercana a la rutina que a la creatividad. Su relación con Katie está muy lejos de ser apasionada, pero la tienda de antigüedades que la muchacha posee es una fuente inagotable de rancias fotografías y objetos variopintos que fascinan al joven y lo sumergen en el encanto del ayer. Su imaginación, su carácter y la devoción por la Historia lo convierten en el candidato idóneo para llevar a cabo un experimento planeado en secreto por el gobierno de Estados Unidos: un viaje al pasado. Después de trabar relación con los singulares personajes que intervienen en el proyecto, y tras sufrir una instrucción rigurosa, Simon acepta involucrarse a condición de visitar el Nueva York de finales del siglo XIX. Su despertar en una fría mañana de enero de 1882 marca el arranque de una aventura insólita en un tiempo que no conoce todavía el uso de ordenadores o el poder de las armas nucleares, un mundo fascinante donde todo parece nuevo y sin embargo familiar.
Creí que era un libro reciente pero al buscar datos sobre él me he enterado de que se escribió en 1970 por un escritor, Jack Finney, que se hizo famoso escribiendo ciencia ficción y sobre todo por Ladrones de cuerpos, del que se hicieron una serie de películas. Ya he dicho varias veces que me encanta todo lo que trate sobre los viajes en el tiempo y este no me ha defraudado aunque se me ha hecho un poco pesado durante la instrucción. Me imagino que a los neoyorquinos les dirá más que a mí que no distingo la calle 43 de la 21, por decir un número, ya que abunda en detalles sobre las calles de Nueva York y las diferencias entre el que él conoce (1970) y el que él se encuentra (1882). Cuando ya mejora es en el segundo viaje que hace, que por cierto debe ser facílisimo. Te ubicas en un edificio que haya perdurado desde entonces y con un ejercicio de autohipnosis te plantas en el lugar y en el año que quieras. Pongamos un ejemplo: yo quiero ir a los primeros años del cristianismo en Roma, me quedo durante unos días escondida en el Circo Romano, hago el ejercicio y de repente me encuentro que me están comiendo los leones en la arena. ¡Uf! qué miedo. Volvamos al libro, en este segundo viaje tiene que investigar el tema por el que ha ido allí, se enamora, se tuercen las cosas, tienen que salir por piernas y volver al presente. Ya en el tercero y definitivo es cuando todo lo que te habías imaginado que pasaría al final se da la vuelta y pasa algo que no se te había pasado por la cabeza ni por asomo. Te sorprende. Al final me ha gustado.